Shao Lin Yi Jin Jing 少林易筋经

Yi Jin Jing
(Cambio del músculo / Tendón)
Yijinjing Qi gong quiere decir – trabajo de la energía del cambio del músculo / tendón -. El
orígen de este chi kung se remonta a las enseñanzas de Bodhidharma en el templo Shaolín.
Bodhidharma (Da Mo) fué el iniciador del Budismo Chan en China que luego se transmitió al
Japón donde devino el Zen.
“Da Mo, también conocido como Bodhidharma, fue príncipe de una pequeña tribu del sur de
la India. Da Mo pertenecía a la escuela budista mahayana. Se cree que nació hacia el año
483 d.c.
Da Mo fue invitado a predicar en China por el emperador Liang en el año 527 d.c. Cuando el
emperador juzgó que no le agradaba la teoría budista de Da Mo, el monje se retiró al Templo
Shaolín. Cuando éste llegó al templo vió que los sacerdotes eran débiles y enfermizos, así
pues, se recluyó en un lugar para sopesar el problema. Cuando salió, tras nueve años de
reclusión, escribió dos libros: el “Yi Gin Ching” (Tratado del Cambio Músculo / Tendón) y el
“Shii Soei Ching” (Tratado del Lavado Médula / Cerebro).
El Yi Gin Ching, enseñó a los monjes a recuperar su salud y a transformar sus débiles
cuerpos en cuerpos fuertes.”
Chi Kung del cambio músculo/tendón y lavado médula/cerebro – El secreto de la juventud –
Dr. Yang Jwing-Ming
Sin cuestionar esta tradición cabe mencionar los artículos ” The I-Chin Ching, Fact or Fancy?
” y ” Research Refutes Indian Origin of I-chin ching ” de William C.C. Hu publicados en
Blackbelt Magazine en 1965 en los que indica que no existe ninguna referencia documentada,
anterior a 1858 de este tipo de chi kung, cuando P’an Wei, en aquel entonces gobernador de
la provincia de Hupeh compiló diverso material histórico y lo publicó bajo el título de Weisheng
yao-shu. El número de ejemplares fué muy reducido y se habria perdido a no ser por la
labor del académico Wang Tsu-yuan que imprimió el trabajo de P’an Wei’s bajo el título de
Nei-kung t’u shuo en 1881, y que ha sido reimpreso en posteriores ediciones hasta fecha
reciente. En este trabajo no existía ninguna mención acerca de Bodhidharma ni del orígen
hindú de estos ejercicios, por lo contrario mencionaba los conocimientos tradicionales de
medicina china, las prácticas de Dao Yin y el taoísmo.
En su investigación W.C.C.Hu encontró la descripción de diversas series de ejercicios con el
nombre de Yijinjing. Menciona que los académicos consideraron, por error, más auténtica una
versión de Wang Tsu-yuan en la que éste habia agregado información al trabajo de P’an Wei.
En cuanto a la atribución de la génesis del Yijinjing a Bodhidharma tal como la describe Yang
Jwing Ming cita el prefacio(1) al Weisheng I-chin ching de una edición de 1875 de Surig
Kuang-so (o atribuida al mismo).
En el mismo artículo se desmonta la posibilidad de que Li Ching fuera el autor de dicho
prefacio.
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De cualquier forma, lo cierto es que en occidente entre los aficionados a las artes marciales
ha calado la versión y la terminología empleada por el Dr. Yang Jwing Ming y de esta forma
se asocia el término Yijinjing con todo el Chi Kung Wei Dan (externo) y se cree, posiblemente
por error, que fué su orígen.
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Existe una descripción de los ejercicios que es similar a esta ilustración libro Qi Gong La vía
del sosiego de Liu Dong. Ed. Kairós. ISBN 84-7245-474-6 Liu Dong recoge la tradición de Da
mo y señala al Taoísta Zi Yi del monte Tian Tai como compilador de la serie de ejercicios
actual fruto de la integración de las instrucciones del Yi Jin Jing de Da mo y las prácticas de
Dao Yin, Tu Na y Xing Qi.
El nombre de los ejercicios según aparecen (de izqda a dcha y de arriba a abajo) es la
siguiente (la numeración se refiere al orden indicado por Liu Dong):
1. Preparar la ofrenda al Cielo (Wei Tuo Xian Chu Di Yi Shi)
2. La ofrenda se despliega hacia el Cielo (Wei Tuo Xian Chu Er Shi)
3. Depositar la ofrenda a la puerta del Cielo (Wei Tuo Xian Di San Chi)
4. Guiar el curso de las estrellas para iluminar el espíritu (Zhai Xing Huan Duo Shi)
5. Los nueve bueyes tiran del arado (Jiu Niu Geng Di Shi)
6. Comprobar la propia fuerza haciendo temblar la montaña (Tiu San Si Li Chi)
8. Desenvainar el sable y ahuyentar a los fantasmas (Ba Ma Dao Zan Gui Shi)
7. Colocar tres platos sobre el suelo (San Pan Luo Di Shi)
9. El dragón azul saca las uñas (Qing Long Tan Zhuo Shi)
10. El Tigre agresivo sale de la montaña (Meng Hu Chu San She)
11. Inclinarse (Da Gong Shi)
12. Prosternarse (Kou Tou Tao Wei Shi)
La serie de ejercicios que describimos aquí nos enseñan que la forticación del exterior y la
purificación del interior del cuerpo deben considerarse como dos aspectos de un único gran
método, destinado a la unificación de la materia con el espíritu. Asimismo y como acabamos
de ver, este método es el resultado de la combinación de sistemas preconizados por
maestros budistas y taoístas. En los templos, los monjes y las monjas, tanto budistas como
taoístas, han sacado de él el máximo provecho. Solían decir: “La práctica de este método
durante un año devuelve la vitalidad física y mental; el segundo año mejora la circulación
sanguínea
y nutre los meridianos; el tercer año flexibiliza los músculos y nutre las entrañas; el cuarto año
mejora los meridianos y nutre las vísceras; el quinto año purifica la médula y nutre el cerebro”.
Las principales especificaciones de este método son cinco:
Quietud
Los ejercicios propuestos requieren quietud, de otra forma no es posible hacer penetrar en
uno mismo la energía natural, escuchar los sonidos de la naturaleza y apreciar sus colores.
Cuando el agua del lago está en calma, refleja la imagen de la Luna de forma nítida y clara.
Cuando el espíritu está en calma, la energía
natural puede penetrar permanentemente en el cuerpo.
Lentitud
La práctica de estos movimientos debe estar impregnada por la lentitud, sólo así es posible
flexibilizar a fondo los músculos y las articulaciones, y permitir que el Qi y la sangre circulen
por el cuerpo, Para lograr la extensión, el desarrollo y la relajación, tanto de los músculos
como de los tendones, la lentitud constituye la principal condición a observar, la base
fundamental de todo el método.
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Extensión
En cada movimiento, todos los tendones y todas las articulaciones deben ser, sin excepción
alguna, estirados al máximo.
Pausa
Una extensión máxima debe mantenerse durante cierto tiempo para aumentar la eficacia de
la extensión, permitiendo liberar una energía mayor en el momento de la relajación.
Flexibilidad
Las extremidades y el tronco deben ser flexibles y estar distendidas. El objetivo es que la
sangre circule sin obstáculos y que el Qi penetre profundamente en el cuerpo, donde su
acción es comparable a la de una esponja que absorbiera el agua. Nuestros antepasados
decían: “Gu Zhen Jin Rou, Qi Xue Cai Liu, Jiu Shi Dao Li)” (“En verdad, la rigidez de los
huesos y la flexibilidad de los músculos favorecen la libre circulación de la energía y de la
sangre”).
APLICACIÓN
Preparación
Aquietar el espíritu: pies juntos, puños cerrados con el pulgar en el centro de la palma de la
mano. Aguardar a que se forme la saliva, deglutirla y hacerla bajar hasta el Dan Tian inferior.
La punta de la lengua contra el paladar.
1. Preparar la ofrenda al Cielo (Wei Tuo Xian Chu Di Yi Shi)
Este movimiento conduce la energía a las manos y el pecho.
Separar el pie izquierdo, manteniendo los pies paralelos.
Levantar los brazos lateralmente hasta la altura de los hombros, adelantar las manos
orientadas una hacia la otra, con las palmas hacia el pecho.
Llevar la mirada a las manos.
Respiración natural.
Concentración: esperar que llegue la energía a las manos.
2. La ofrenda se despliega hacia el Cielo (Wei Tuo Xian Chu Er Shi)
Este movimiento de apertura del pecho establece la comunicación con el Cielo y estira los
tendones.
Llevar los codos hacia el cuerpo y avanzar las manos, espirando. Abrir acto seguido
ampliamente las manos hacia el Cielo inspirando mientras se eleva la mirada.
Concentración: imaginar que se está sosteniendo una ofrenda muy pesada.
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3. Depositar la ofrenda a la puerta del Cielo (Wei Tuo Xian Di San Chi)
El cuerpo y el espíritu entran en comunicación con el Cielo, en un movimiento de estiramiento
extenso de los tendones.
Llevar las manos cerca de las orejas, con las palmas hacia adelante girando las muñecas.
Empujar luego con las manos hacia el Cielo espirando.
Concentración: imaginar que las manos atraviesan el Cielo.
4. Guiar el curso de las estrellas para iluminar el espíritu (Zhai Xing Huan Duo Shi)
Este movimiento estira los tendones en torsión.
Colocar la mano izquierda sobre la espalda, con la palma mirando hacia atrás, girando la
cabeza hacia la izquierda. La mano derecha acompaña el movimiento de rotación
dirigiéndose hacia arriba, como si quisiera recoger una estrella y llevarla ante la frente.
Con la mano delante de la frente, mano y cabeza continúan el movimiento hacia la derecha,
seguidas del resto del cuerpo, hasta que éste haya girado al máximo hacia la derecha.
Invertir la posición de las manos: la derecha se coloca a la espalda y la izquierda recoge
estrellas.
Describir entonces el movimiento en el sentido contrario (de derecha a izquierda).
Efectuar tres veces toda la serie de movimientos.
Respiración natural.
Concentración: la estrella de La mano ilumina la frente para encender el espíritu.
5. Los nueve bueyes tiran del arado (Jiu Niu Geng Di Shi)
Este movimiento concentra la fuerza en los tendones después del estiramiento.
Partir de la posición final del movimiento precedente (mano izquierda hacia las estrellas y
mano derecha en la espalda, cuerpo girado a la izquierda).
Bajar la mano izquierda llevando el pie derecho, apoyado sobre su punta, hacia el pie
izquierdo.
Cada mano pasa por debajo de su correspondiente axila, la mano derecha de delante hacia
atrás y la izquierda de atrás hacia adelante.
Girar el cuerpo hacia la derecha, apoyar el pie derecho adelantando la mano derecha abierta;
la mano izquierda apunta hacia atrás como la cola de un buey
Respiración: inspirar cuando las manos pasan por debajo de las axilas. Espirar al adelantar la
mano derecha.
Concentración: imaginar la mano derecha como la reja del arado, que abre el surco en plena
Tierra.
Flexionar las rodillas apretando los puños.
Llevar el cuerpo al eje de partida, con la mano derecha abierta a la altura de la cabeza. Abrir
la mano izquierda, llevando el pie izquierdo, apoyado sobre su punta, hacia el pie derecho.
Repetir el mismo movimiento hacia la izquierda y efectuar toda la serie tres veces a la
derecha y tres a la izquierda.
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6. Comprobar la propiafuerza haciendo temblar la montaña (Tiu San Si Li Chi)
Este movimiento aumenta la fuerza de los tendones.
Volver a la posición inicial, con los pies separados a la misma distancia que los hombros.
Adelantar las manos abiertas y elevarlas hacia el Cielo. Luego cerrar los puños y llevarlos a
las caderas, orientados hacia adelante.
Subir los puños hacia el pecho inspirando, abrir las manos hacia adelante y empujar
espirando.
Colocar de nuevo los puños en las caderas inspirando y repetir dos veces el movimiento.
Volver a la posición inicial.
Concentración: reunir toda la fuerza en los puños para empujar la montaña.
7. Colocar tres platos sobre el suelo (San Pan Luo Di Shi)
Este ejercicio moviliza la médula espinal.
Separar ampliamente el pie izquierdo hacia la izquierda. Flexionar las rodillas para bajar tanto
como sea posible.
Levantar los brazos, con las manos abiertas y las palmas hacia abajo por encima de las
rodillas, con los brazos arqueados. Observación: los tres platos están representados por los
brazos, las manos y los pies .
Girar lentamente la cabeza, primero hacia la izquierda y luego hacia la derecha, estirando el
cuello. Retornar la cabeza al eje del cuerpo y realizar con ella un movimiento de traslación,
separándola lentamente y volviéndola rápidamente a su posición central.
Repetir todo el movimiento hacia la derecha.
Respiración: natural.
Concentración en la mirada.
8. Desenvainar el sable y abuyentar a los fantasmas (Ba Ma Dao Zan Gui Shi)
Este movimiento hace salir las energías negativas de las profundidades en las que se
encuentran.
Volver a la posición inicial. Levantar las manos, girar el cuerpo a la izquierda con la mano
izquierda a la espalda. La mano derecha pasa por detrás de la nuca y atrapa el lóbulo de la
oreja izquierda.
Sin desplazar las manos, girar cabeza y cuerpo lo más que se pueda hacia la derecha. Volver
al centro. La mano derecha desenvaina entonces el sable (iimaginario, por supuesto!) que se
encuentra en la espalda y con dos mandobles al frente en diagonal, trocea a los fantasmas
(igualmente imaginarios!)
Repetir todo el movimiento por el otro lado.
Respiración: inspirar antes de desenvainar y espirar profundamente.
Concentración: los ojos siguen el movimiento del sable.
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9. El dragón azul saca las uñas (Qing Long Tan Zhuo Shi)
Este ejercicio moviliza la médula.
Regresar a la posición inicial.
Separar ampliamente el pie izquierdo con un gran paso lateral. Elevar las manos hacia
adelante, con las palmas hacia el Cielo. Llevar luego las manos hacia las caderas, orientadas
hacia adelante. Subir el puño derecho hasta la altura del pecho.
Abrir acto seguido la mano en forma de garra y adelantarla, girando al mismo tiempo hacia la
izquierda.
Llevar la mano derecha detrás de la cabeza y dar un zarpazo hacia adelante, girando la
cabeza hacia la derecha. El movimiento se efectuará inspirando.
Colocar de nuevo el puño en la cadera.
Repetir el mismo movimiento hacia la derecha. Realizar un total de tres movimientos a cada
lado.
Respiración: inspirar al llevar el puño hacia el pecho; espirar al dar el zarpazo.
Concentración: en el movimiento del cuerpo y de la mano, que ondulan como un dragón.
10. El tigre agresivo sale de la montaña (Meng Hu Chu San She)
Este movimiento estira la médula y los tendones.
Regresar a la posición inicial.
Separar el pie izquierdo y abrir lateralmente los brazos.
Bajar las manos hasta ponerlas sobre el suelo, a ambos lados del pie izquierdo. Es la postura
del tigre: pierna derecha estirada, espalda horizontal y cabeza levantada.
Replegarse hacia atrás sobre la pierna derecha y luego estirarse al máximo hacia adelante.
Repetir el mismo movimiento sobre la derecha.
Respiración:inspirar al retroceder; espirar por la boca al estirarse.
Concentración: el tigre atrapa a su presa.
11. Inclinarse (Da Gong Shi)
Este movimiento hace circular la energía a lo largo del eje sacrocraneal.
Regresar a la posición inicial.
Separar el pie izquierdo a la distancia de los hombros. Elevar ampliamente las manos y
colocarlas tras la nuca.
Estirar la espalda inclinándose hacia adelante hasta que la parte superior de la cabeza mire
hacia el suelo.
Elevarse y repetir el movimiento dos veces.
Concentración: sobre el movimiento de flujo y reflujo de la energía a lo largo del eje
cerebroespinal.
12. Posternarse (Kou Tou Tao Wei Shi)
Este movimiento purifica el interior y refuerza el exterior.
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Regresar a la posición inicial.
Dar un gran paso lateral con el pie izquierdo.
Con un movimiento lateral ascendente de los brazos, dirigir las palmas de las manos hacia el
Cielo.
Inclinarse estirando la espalda hacia adelante, con los brazos en prolongación de la misma,
hasta que las palmas de las manos descansen sobre el suelo, delante de los pies. la parte
superior del cráneo mirando hacia abajo.
Enderezarse comenzando por la cabeza. Luego los brazos se elevan por los costados hacia
el Cielo, mientras que el tronco se endereza.
Repetir el movimiento tres veces.
Respiración: natural
Concentración: limpiar la médula en profundidad

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